Mensaje del Sr. Director de la Escuela Militar

 

 

JOSÉ ROBERTO SALEH ORELLANA

CNEL. ART. DEM

DIRECTOR

Con especial convicción de servicio y con verdadero orgullo como corresponde a un soldado, asumo la responsabilidad de la dirección de la Escuela Militar "Capitán General Gerardo Barrios", lo cual, además de ser un alto honor, constituye una de las mayores responsabilidades que a lo largo de mi carrera militar se me ha encomendado, porque es en el seno de esta alma mater en donde se forman los futuros líderes militares.

En lo que concierne al servicio de nuestra carrera militar, siempre ha sido mi convicción que todas las fuerzas, entendimiento y capacidad deberán estar orientadas al cumplimiento certero de la misión, confiado que para ello cuento con la dirección del supremo creador, a quien encomiendo mis pasos y pido desde ya, me brinde, la sabiduría para poder ser acertado, justo, consciente y visionario en el ejercicio de esta responsabilidad institucional.

De igual manera, agradezco al alto mando institucional, por la confianza al haberme seleccionado para el desempeño de una de las más delicadas funciones dentro de la organización castrense, porque de la formación de los cadetes, depende el futuro de la fuerza armada como entidad fundamental del estado.

En este mismo orden de ideas, aprecio la fortaleza moral y el cariño incondicional de mi familia y de mis amigos, ya que son parte indispensable para lograr el éxito en la misión que ahora empezamos.

La ocasión es propicia para recordar imágenes y vivencias de uno de los momentos más trascendentales en la vida de los oficiales, y es precisamente cuando en la adolescencia, se ingresa como cadete en esta escuela militar; instante desde el cual se comienzan a forjar y fortalecer los sentimientos de amor a la patria, de cumplimiento del deber y de sometimiento a la dura disciplina militar. 
Momentos en donde el entusiasmo vocacional y el amor por la vida militar, se va fraguando más allá de lo previsto; transformando a jóvenes, en hombres y mujeres de bien, con invaluables destrezas, conocimientos y habilidades profesionales, pero sobre todo con principios éticos y morales.
 
Quiero reafirmar que estoy convencido de que nuestra gloriosa fuerza armada, es una institución donde se sirve a el salvador con determinación. 
los que hemos realizado el juramento a la patria, en la condición de soldados, tenemos la convicción que cualquier acto del servicio puede significar el sacrificio personal, y es ahí en donde los valores y principios filosóficos fundamentales como la disciplina, la subordinación, la lealtad y el honor, se convierten en la piedra angular que rigen la conducta castrense.

Damas y caballeros:
Al asumir esta dirección, me oriento hacia la dinámica de la modernización institucional; en el caso particular de la fuerza armada, está sustentada en los planes de formación, especialización y de post grado contemplados en su sistema educativo.
 
De todos es conocido que la escuela militar, es el principal centro de formación profesional militar, que desde su fundación en 1869, hasta el presente, a mostrado una constante modernización y actualización, dándole mayor alcance al proceso de enseñanza aprendizaje, a través de una formación integral en aspectos militares, morales, culturales, psicológicos y académicos, a fin de formar líderes militares con conocimiento, con un alto grado de espíritu de servicio y valores institucionales.
Durante mi gestión pondré todo el interés, la voluntad y el ánimo por continuar la honrosa tarea de forjar a los mejores servidores de la nación, iniciada por mis antecesores.

Para lograr ese propósito y cumplir eficazmente la misión que se me encomienda, estoy asumiendo el mandato de formar, "educando, entrenando e inspirando con el ejemplo", a las nuevas generaciones de oficiales, a efecto de convertirlos en lideres con carácter; con sentido común; líderes que fomenten la convicción y que puedan tomar las decisiones más acertadas y convenientes, en el momento más oportuno; en fin, asumo la titánica y delicada tarea de construir los líderes que nuestra nación necesita.

Para lograr lo anterior, invito a todos mis colaboradores, oficiales, catedráticos, profesionales, instructores deportivos, personal de oficina, personal obrero, personal de apoyo, filarmónicos, todos de esta madre escuela, a compenetrarnos totalmente y asumir el compromiso serio que tenemos ante los cadetes, ante la escuela militar, ante la fuerza armada y ante la sociedad.

Sucedo en la dirección de la escuela militar a mi Cnel. Inf. Dem. Carlos Alberto Ramírez Hernández, profesional militar de gran calidad humana, a quien las necesidades de la institución le han designado otra importante misión y para quien expreso mis mejores deseos por el éxito de esa nueva responsabilidad que el mando le encomienda.

Finalmente, espero trabajar tesoneramente, atento a las recomendaciones del honorable consejo académico, con el soporte didáctico del más alto nivel del cuerpo de catedráticos de este instituto especializado de nivel superior, con apego a las directrices emanadas del alto mando de la fuerza armada y bajo la conducción del comando de doctrina y educción militar, velando por el cumplimiento de las normas contenidas en la ley de educación superior.


Jóvenes cadetes:
Tengo la convicción que encontraré en ustedes los mejores y más decididos colaboradores para hacer de nuestra escuela el mejor centro académico forjador de los héroes y valientes de la patria salvadoreña; desde ya les agradezco su apoyo, su lealtad incondicional y la compenetración en sus responsabilidades, porque sirviendo bien a nuestra madre escuela, serviremos mejor a la nación, hasta "vencer o morir."

 

 

 

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