Mensaje del Sr. Director de la Escuela Militar

 

  

CARLOS ALBERTO RAMÍREZ HERNÁNDEZ

CNEL. INF. DEM

DIRECTOR

 

Vengo este día a asumir la dirección del Instituto Especializado de Nivel Superior, Escuela Militar "Capitán General Gerardo Barrios", lo cual, además de ser un alto honor, constituye una de las mayores responsabilidades que a lo largo de mi profesión militar he de cumplir.
Ratifico lo anterior, agradecido porque ha sido en el seno de esta alma mater en donde me forje como servidor de la patria; porque es en este mismo lugar en el cual se están formando las mujeres y hombres que han de ser los futuros líderes militares de la nación salvadoreña.
Además de ello, dirigir el centro que me formo como servidor de la nación, es en primer lugar la voluntad de dios, a quien solicito que me brinde la sabiduría necesaria para cumplir la misión que ahora me encomienda el alto mando, la cual he de realizar con el mayor empeño, poniendo en cada una de mis acciones el interés fundamental de formar integralmente a los cadetes de nuestra madre escuela militar.
Para poder hacerlo, he de adoptar las medidas necesarias, con el propósito de trabajar eficazmente, cumpliendo las directrices emanadas de la superioridad militar y con las reglamentaciones del ministerio de educación, concernientes al funcionamiento de las instituciones de nivel académico superior. 
En este orden de ideas, considero que el cumplimiento del deber como soldado consiste en darle un ejercicio protagónico a la misión que nos confiere la ley de la república, sirviendo a la sociedad con esmero, prontitud y voluntad, para garantizar su soberanía y la integridad territorial, ley que deberemos grabar en el ser intrínseco de cada cadete.
Al asumir esta dirección, culmino uno de los ideales más grandes de todo profesional militar y estoy aún más honrado después de haberme desempeñado en épocas recientes como comandante del batallón de cadetes, lo cual me ha permitido adquirir la óptica necesaria para contribuir con la formación de esta juventud, apegándome a los alcances sustentados en los planes del sistema educativo de la fuerza armada, que no son otros que la formación del oficial para el servicio óptimo a la nación salvadoreña.
Siendo esto último el propósito fundamental que me propongo desarrollar en esta gestión, con interés, voluntad y ánimo indispensable para continuar la misión de forjar a los mejores servidores, iniciada por nuestros antecesores, quienes han dedicado su mayor esfuerzo en lograrlo, teniendo siempre en mente que todo lo realizado es al servicio de los grandes intereses de la patria.
De igual manera, uno de mis mayores objetivos es el de mantener siempre presente el sacrificio de nuestros compañeros de profesión, de esos héroes anónimos que en la actualidad se entregan al servicio de la patria, laborando desde diferentes posiciones, en cualquier lugar del planeta tierra, tratando de lograr el ideal de la paz universal, poniendo siempre en alto el profesionalismo de nuestra fuerza armada y la fraternidad del pueblo salvadoreño.
Así mismo, siempre tengo el recuerdo de aquellos compañeros que ofrendaron su vida para que nosotros ahora podamos construir una patria mejor; ellos son el ejemplo a seguir en las actividades diarias, ya sea en las aulas de clases, en el campo de instrucción, en las competencias deportivas o en los actos del servicio
Distinguida concurrencia:
Sucedo en la Dirección de la madre Escuela Militar "Cap. Gral. Gerardo Barrios" al Señor Cnel. Inf. Dem. Walter Jacobo Lovato Villatoro, mi amigo y compañero profesional militar de gran calidad humana, quien pasa a ocupar otra importante misión dentro del engranaje de servicio de nuestro ejército, dejando tras de él una huella permanente de su gestión, deseándole el mayor de los éxitos en sus nuevas responsabilidades.
Ahora, permítaseme expresar mi agradecimiento a dios por todas sus bendiciones, a mis superiores por el ejemplo y exigencia constante; a mis subordinados por su colaboración; a mi familia y amigos por el apoyo permanente a través de sus sabios consejos y palabras de ánimo en los momentos difíciles. 
De forma muy especial me dirijo a mis hijos y mi querida esposa, pilar de nuestro hogar; ella es la persona que ha sabido mantener la estabilidad de la familia, privándose en muchas ocasiones de su bienestar personal para propiciar que yo haya podido dedicarme al quehacer institucional y que así pudiera cumplir eficazmente las misiones asignadas. Gracias, querida esposa por esa abnegación y ese amor, bastión fundamental para mi desarrollo personal y profesional.
Señores miembros del honorable consejo académico, señor subdirector, señores asesores, señoras y señores oficiales superiores y subalternos, jóvenes cadetes, personal administrativo y banda de música, gran familia educativa de la escuela militar:
Al asumir esta dirección tengo la seguridad que como siempre, encontraremos en ustedes los mejores y más decididos colaboradores para hacer de nuestro centro educativo militar el crisol forjador de los héroes y valientes de la patria; desde ya les agradezco su apoyo, su lealtad incondicional y la compenetración en sus responsabilidades, porque siendo servidores de la patria, sirviendo bien a nuestra escuela, serviremos mejor a la nación salvadoreña.
Vengo, como ha sido siempre mi llegar a cualquier posición que la superioridad me haya destinado: a servir, a trabajar intensamente por cumplir satisfactoriamente la misión encomendada, con una sola divisa: "vencer o morir".

 

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